Dentro de los impulsores de la volatilidad, las incertidumbres políticas son consideradas como las de mayor poder y, por tanto, influyen directamente en la rentabilidad del mercado de divisas. Y es que precisamente el año 2016 estuvo marcado por varias de estas incertidumbres, las cuales actuaron en varias de las economías más grandes del mundo.

1. El Brexit

En orden cronológico, la primera situación que los políticos generaron durante 2016 fue el referéndum en el Reino Unido para evaluar su salida de la Unión Europea. Finalmente, se produjo el Brexit y en muy poco tiempo logró devaluar más del 20% el valor de la libra esterlina frente a sus principales pares mundiales, el euro y el dólar estadounidense.

Es cierto que era poco previsible el triunfo del sí, pero a medida que el día ‘D’ se acercaba los rumores insinuaban más y más la posibilidad de una sorpresa, la que finalmente se dio. Así pues, muchos inversores se vieron afectados y perdieron dinero, pero otros lograron beneficiarse porque supieron prepararse y decidir qué broker seleccionar para cuando se conociese el resultado.

Aún hoy, luego de varios meses después del referéndum, la libra esterlina continúa dando dinero a quienes invirtieron en su contra o a favor del dólar estadounidense en el mercado de divisas.

2. La victoria de Trump

Otro caso relevante que impactó en 2016 fue el de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. La victoria de Hillary Clinton, la candidata del partido demócrata era, según las encuestas, la opción más probable. Pero fue el republicano Donald Trump quien se llevó la victoria y las llaves de la Casa Blanca a partir de enero de 2017.

El impacto de su triunfo fue más de volatilidad por el ‘miedo’ que de apreciación o depreciación del dólar. No obstante, una vez se empezaron a conocer algunas medidas que Trump implementaría, la divisa comenzó a fortalecerse y a generar beneficios a los inversores que le apostaron.

3. Reformas constitucionales en Italia

El tercer evento político que impactó significativamente el forex en 2016 fue el referéndum impulsado por Matteo Renzi para las reformas constitucionales en Italia llevado a cabo a comienzos de diciembre.

Las posiciones eran muy claras: el triunfo de las ideas de Renzi beneficiarían la unidad de la Eurozona y, su derrota, la de los partidos opositores considerados como antieuropeos que terminarían por debilitar al euro.

Nuevamente una sorpresa. Renzi perdió, el euro también. El dólar ganó, y lo hizo en las elecciones británicas, en las estadounidenses y en las italianas. Y no se trata solo de apostarle al dólar con la idea de sorprender a los analistas políticos en tres elecciones, porque no es algo común.

Tampoco en comenzar a invertir al siguiente día de cada una de las elecciones, pero sí cuando el mercado de divisas nos indica con suficiente claridad una tendencia que favorece en concreto a determinada moneda.

Si no se presentan cambios importantes en Reino Unido, Estados Unidos e Italia; 2017 podrá ser un buen año para invertir en dólares.

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