Microsoft Office 2016 vs Microsoft Office 365

Cuando te haces con un nuevo ordenador, una de las principales herramientas que instalas es el paquete de ofimática. Si algo ha facilitado la tecnología de la computación a nivel doméstico y a nivel medio en las empresas es, aparte de todo lo que brinda la información que se mueve por internet, la elaboración de cualquier documento, presentaciones o hasta hojas de cálculo gracias a los que ofrecen los diferentes programas de estos paquetes.

Al que más y al que menos seguro que le es familiar la propuesta de Microsoft Office. Microsoft, que no tenía bastante con colarse en la inmensa mayoría de hogares y oficinas del planeta con sus sistemas operativos Windows, también firma toda una amalgama de aplicaciones enfocadas al ámbito de la ofimática. Word, Excel, PowerPoint, Access y otros tantos que seguro nos dejamos en el tintero forman parte de esta solución tan efectiva tanto en hogares como en el ámbito laboral.

Hasta hace poco, lo que la compañía vendía era una versión que variaba a cada año, obligando a los compradores a pasar por caja cada 12 meses si querían estar actualizados; sin embargo, en la actualidad ofrece otra propuesta bien diferente: Office 365. A efectos prácticos se podría explicar como un paquete de ofimática actualizable que funciona por suscripción. El consumidor paga una cuota anual o mensual y, a cambio, tiene derecho a usar cualquier de estas piezas de software con la garantía de que, con cada mejora o renovación que salga al mercado, podrá disfrutar de todas sus ventajas.

Los precios hacen que los usuarios se encuentren ante un dilema bastante curioso a la hora de lanzarse a por un paquete de ofimática. Por un lado, puedes optar por el lado más tradicional comprando, por ejemplo, una licencia de Office 2016 Professional Plus o, por otro, probar con este nuevo y joven sistema que tantas promesas trae.

La diferencia de precios entre ambos es algo que marca la primera diferencia. Al comprar el primero pagas una cuantía única y te quedas solo con esa versión y con las posibles actualizaciones que pueda recibir; mientras que con el segundo debes pagar una cuota para poder seguir teniendo acceso al servicio, aunque con la seguridad de contar con todas las mejores que vayan apareciendo mientras pagues. Actualmente puedes adquirir cualquiera de los dos en portales como La Tienda de las Licencias; pero, si todavía no tienes claro cuál te conviene más, vamos a enfrentarlos para que quede todo lo más claro posible.

Office 2016 u Office 365, ¿con qué me quedo?

Si, por ejemplo, eres un estudiante que solo necesita aprovechar estas aplicaciones de ofimática durante unos meses, lo mejor que puedes hacer es adquirir una suscripción mensual de Office 365. Además de poder aprovechar todo lo que tiene, solo pagas por el tiempo que permaneces. Si el uso se prolongara durante 12 meses, el precio final sería ligeramente superior al de hacerse con una cuota anual, pero al menos con la mensual tienes la ocasión de dejarlo cuando quieras.

Por otro lado, si compras Office 2016 ya tienes la seguridad de que va a estar contigo por siempre. Puede que, si cada año tienes que pagar tres, cuatro o cinco meses de Office 365, a la larga inviertas mucho más que comprando el paquete de software una vez. ¿El único problema? Las funciones que lleguen en el futuro, de cara a nuevas iteraciones del paquete ofimático.

Sin embargo, lo que 365 ofrece va un poco más allá. Si un usuario se hace con la distribución Hogar de este (99€ anuales a precio de mercado), puedes otorgar licencias hasta 5 usuarios para compartir las funciones con ellos, pudiendo ejecutarse simultáneamente en 5 dispositivos diferentes (PC, Mac, Smartphones, Tablets) y, además, se cuentan con 60 minutos de llamadas en Skype para cada uno de estos usuarios y 1 TB de almacenamiento en la nube también para cada uno.

Parece que, a todas luces, el sistema de suscripción gana por goleada; pero cuenta con una pega que vale la pena tener en cuenta. Si no te conectas al menos una vez cada 39 días, las aplicaciones pasan a funcionar en modo solo lectura. Con Office 2016 no hace falta conectarse nunca, ya que es tuyo tras un pago inicial y único.

Cabe mencionar que, en los tiempos que corren, raro es el usuario que no se conecta a la red una vez cada mes y poco. Vivimos permanentemente conectados, y eso hace que situaciones como la que acabamos de citar sean una rara avis. ¿A dónde llegamos con esto entonces? A que, evidentemente, lo que ofrece Office 365 es superior en todos los sentidos; pero, si no quieres complicarte, siempre puedes optar por la vía más tradicional.

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