lluvias

Conforme la Tierra se vaya calentando, aumentarán las precipitaciones en las zonas tropicales. A esta conclusión ha llegado el Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA en Pasadena (Estados Unidos) en un estudio que ha sido publicado en la revista ‘Nature’.

Los expertos que elaboraron ese informe indican que los modelos climáticos globales pueden desestimar la cantidad de lluvia que caerá en esas regiones de nuestro planeta porque no tienen en cuenta la reducción del número de nubes altas en los trópicos.

¿Menos nubes producen más lluvias?

Las precipitaciones no solo están relacionadas con las nubes, también lo están con el llamado ‘presupuesto energético‘ de la Tierra: el balance entre la energía solar que entra con la energía térmica que sale en nuestro planeta.

Como las nubes altas de los trópicos retienen el calor en la atmósfera, al existir menos de éstas en un futuro, se enfriaría la atmósfera tropical y aumentarían los chubascos, los cuales calientan el aire para equilibrar el enfriamiento de la contracción de aquellas nubes más altas.

Si bien puede sonar contradictorio el hecho de que ‘las lluvias calienten el aire’, lo cierto es que a varios kilómetros de la atmósfera ocurre un fenómeno distinto al de la superficie. Así entonces, cuando el agua se evapora y sube, conduce a su vez la energía térmica que resulta de ese proceso y, tan pronto llega a las alturas y se condensa, provoca que la fría atmósfera superior se caliente.

El río Coyolate, sur de Guatemala, 15 de octubre de 2011 / Jorge Dan Lopez / Reuters

Simulaciones de modelos climáticos

Esta deducción prueba que el decrecimiento de la cobertura de las nubes altas en los trópicos es producto de un cambio en los flujos de aire a gran escala que experimenta la Tierra a medida que la temperatura de su superficie aumenta.

De esta forma, los análisis de las últimas 3 o 4 décadas avalan que esa circulación general atmosférica, que incluye una extensa franja de aire ascendente centrada en el ecuador, se contrae a medida que se calienta el clima y ocasiona una reducción del número de nubes altas.

Al hacer una comparación de los datos climáticos de los últimos años con 23 simulaciones de modelos climáticos del mismo periodo, el estudio dirigido por Hui Su ha concluido que los modelos que más se aproximan a las observaciones de las nubes en el actual clima muestran un incremento en las lluvias.

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