Realmente cumple su objetivo el voto en blanco

Después de realizar un análisis sobre la prohibición constitucional que tienen los miembros de la Fuerza Pública para ejercer su derecho al sufragio; así como también se dejó en evidencia la necesidad de regular el voto obligatorio con sus respectivas sanciones y beneficios, nos corresponde culminar esta serie de tres artículos con la indagación de la funcionalidad del voto en blanco en las diferentes elecciones.

El voto en blanco según la Corte Constitucional (Sentencia C – 490 del 2011), es una expresión política de disentimiento, abstención o inconformidad por parte de los ciudadanos con los candidatos políticos en un momento determinado, protegiéndose así la libertad del elector; aclarando que no es igual que el voto nulo o invalido, el cual se genera al marcar erróneamente el tarjetón, o en su defecto no hacerlo.

Lo que muchos ciudadanos no saben es que el artículo 9 del Acto Legislativo 01 del 2009, regula que si el voto en blanco obtiene la mayoría en una elección, la misma se debe repetir por una sola vez, en donde los nuevos candidatos se podrán inscribir en un término de 10 días; y en caso tal de que ganara nuevamente el voto en blanco, quedaría como victorioso el candidato que alcanzó la mayoría de votos válidos.

Este mecanismo a pesar de tener un buen objetivo, el mismo se convierte en una quimera, toda vez que analizado en concreto lo único que hace es afectar el presupuesto de la nación y anular la responsabilidad que deben tener los ciudadanos de sentarse a estudiar las propuestas de cada candidato; de tal forma que este mecanismo solamente beneficia a los monopolios políticos, que son los únicos capaces de someterse una nueva candidatura y cambiar las listas rápidamente; dado el caso que nuevamente obtenga la mayoría el voto en blanco, en realidad no estaría ganando por lo mencionado al finalizar el párrafo anterior.

Luego entonces, nos encontramos por ejemplo con 10 candidatos de los cuales 3 son los mismos de siempre y hay 2 que tienen buenas propuestas pero no tienen el apoyo de la gente porque no poseen la llamada “maquinaria electoral” y la misma población ya los da por perdedores, optando por abstenerse, realizar votos inválidos o votar en blanco (3 circunstancias que dispersan votos); si se estipula el voto obligatorio eliminándose así la abstención, y se elimina el voto en blanco, las personas estarán presionadas para estudiar realmente las propuestas y poder escoger al mejor candidato; si bien es cierto, existe el voto nulo, pues que se tome éste último como el voto de protesta.

Por lo tanto, resulta necesario que el Estado investigue si realmente el voto en blanco cumple el propósito para el que fue creado, o si por el contrario solamente es un simple sueño, del que muchos ciudadanos hace alarde, pero que en realidad no solucionada nada, y le deja la vía libre para que el monopolio político aumente su estructura y se asiente perpetuamente en el poder; en pocas palabras: El voto en blanco es una hermosa quimera que se debe eliminar.

Fredy Socarras

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