¿Por qué los músculos de las piernas se debilitan y achican a medida que nos hacemos viejos?

Aunque este es un mal que afecta a todos los seres humanos en algún momento de su vida, no existen muchas explicaciones acerca de por qué ocurre.

Uno de los síntomas propios del envejecimiento es el deterioro de los músculos, especialmente los de las piernas. Con el pasar de los años estos se tornan más pequeños y adquieren mayor debilidad, haciendo que sintamos molestias en tareas cotidianas como subir escaleras o levantarse de una silla.

Aunque este es un mal que afecta a todos los seres humanos en algún momento de su vida, no existen muchas explicaciones acerca de por qué ocurre.

Pero recientemente un grupo de investigadores pudo haber descubierto cuáles son las causas que hacen que las personas mayores experimenten una perdida natural del musculo.

Aparentemente tiene su origen en una pérdida de nervios.

Para el estudio se realizaron pruebas a 168 hombres. Los resultados revelaron que los nervios que se encargan de controlar el movimiento de las piernas disminuyen un 30% a partir de los 75 años.

Pero en los atletas había mayor posibilidad de que los músculos, que se “consumen” con la edad, fueran “rescatados” tras una reconexión de nervios.

Dicha investigación fue publicada en Journal of Physiology, la revista de salud.

Imágenes de resonancia magnética de una persona de 23 años y otra de 78 muestran la perdida de músculo: el hueso del fémur se encuentra en la mitad creando un anillo negro, mientras los músculos aparecen en gris y la grasa en blanco.

Pérdida de nervios

Un adulto joven tiene alrededor de 60.000 y 70.000 nervios que controlan el movimiento de las piernas, así lo detalló  Jamie McPhee, científico de la Universidad Metropolitana de Manchester, Reino Unido.

Pero luego de realizar algunas pruebas determinó que este número disminuye significativamente cuando estamos en una edad avanzada.

La pérdida de los nervios que controlan los músculos es “dramática”, afirmó el investigador, cuyo porcentaje se ubica entre el 30% y hasta 60%, que llegan a “consumirse” con la edad.

La causa principal, detalló McPhee, es que los músculos no reciben una correcta señal del sistema nervioso para enviarles la orden de que se contraigan. Cuando eso no ocurre, es más difícil movernos.

El estudio se realizó en conjunto con expertos de otras dos universidades: la de Waterloo, en Canadá, y la de Manchester, en Reino Unido.

El tejido muscular se estudió usando IRM (imágenes de resonancia magnética), para obtener mayor detalle. Por otro lado se midió cuál era la cantidad exacta de actividad eléctrica que pasa por un músculo.

Pero no todo el panorama es malo. Los músculos sanos tienen su propio sistema de protección, que hace que los nervios envíen nuevas conexiones para rescatarlos.

Los nervios pueden enviar nuevas conexiones para rescatar los músculos y evitar que se agoten.

Esto probablemente pueda ocurrir con mayor éxito en personas que tengan grandes músculos y que, por supuesto, estén sanos.

Aunque el estudio no aclaró por completo la razón por la que la conexión músculos-nervios se rompe con la edad, profundizar las investigaciones sobre la pérdida de masa muscular puede ayudar a revertir este tipo de afecciones en un futuro.

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