Cuando un atleta de la talla de un jugador profesional de fútbol o de nivel olímpico se lesiona, cuenta con un equipo médico a su disposición que se encarga de ofrecerle el mejor tratamiento posible a su molestia. Aun así, el atleta siempre intentará prevenir cualquier lesión.

Para los que practicamos deportes por diversión o como aficionados, sin contar con una organización que nos respalde ni con la asesoría médica de la que disponen esas superestrellas, es aún más importante hacer todo lo posible para evitar lesiones durante una práctica deportiva.

Una de las maneras más efectivas de ahorrarse lesiones cuando abordamos la actividad deportiva es usar plantillas que completen el equipamiento de seguridad con el que siempre debemos contar. No sólo se trata de calzarse unas zapatillas y salir a correr sin más.

¿Por qué se requieren plantillas personalizadas?

Es muy común ver en televisión campañas publicitarias que ofrecen soluciones mágicas a problemas de postura por medio de plantillas por talla. Pero esto no es posible: es evidente que las plantillas de un levantador de pesas serán distintas a las de un jugador de baloncesto aunque usen la misma talla. Es necesario usar plantillas personalizadas.

Cada cuerpo es distinto y la locomoción es un proceso muy complicado en los humanos. Como bípedos tenemos piernas muy grandes en relación al cuerpo, de modo que cualquier pequeño cambio en la postura de los pies tiene consecuencias, incluso, en la columna vertebral.

Muchos dolores en el cuello y en los hombros tienen su origen en el uso de calzado inadecuado. Cuando la persona decide usar su cuerpo de manera intensiva y realizar un deporte, el riesgo de lesionarse es aún mayor.

¿Cómo solucionamos este problema?

Las clínicas podológicas saben esto muy bien, y por eso ofrecen plantillas adaptadas como estas a cada persona. Lo que hacen es evaluar toda la forma del organismo, con especial énfasis en las extremidades inferiores.

A partir de las características del pie y del sistema de locomoción del paciente, se produce una plantilla distinta para cada pie, que se corresponde exacta y únicamente con las medidas y necesidades particulares de quien las usará. No hay dos plantillas iguales.

Además, se pueden detectar tempranamente anomalías o posturas inadecuadas que tendrían  consecuencias mayores al cabo del tiempo. Las plantillas personalizadas ayudarán a corregir posturas y evitarán la alteración de la mecánica de los pasos tanto en niños como en adultos.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR