Cuando vemos a celebridades, políticos o líderes empresariales hablar en televisión o en público, parecen tan a gusto que podemos preguntarnos: ¿se han hecho grandes oradores, o simplemente nacieron así? Si bien es cierto que algunas personas nacen definitivamente con este don o poseen una personalidad extrovertida, la abrumadora mayoría de los oradores profesionales se han entrenado para serlo, han recibido capacitación formal o han pronunciado tantos discursos, que con el tiempo, han aprendido lo que les funciona. Entonces, ¿cuál es el verdadero secreto para hablar en público de manera eficaz?

Aquí hay tres principios para hablar en público que compartimos y desarrollamos con nuestros participantes en nuestros entrenamientos. Tómalos en cuenta la próxima vez que te presentes ante un grupo.

1. Perfección: cuando cometes un error, a nadie le importa más que a ti.

Incluso el orador público más consumado cometerá un error en algún momento. Solo ten en cuenta que brillarás más que nadie en tu audiencia. Lo más importante que un orador puede hacer después de cometer un error es seguir adelante. No te detengas, a menos que el error haya sido verdaderamente demoledor, sin embargo, nunca te disculpes ante la audiencia por un error menor.

A menos que leas el discurso, la audiencia no sabrá si omitiste una palabra, dijiste el nombre equivocado u omitiste una página. Como “errar es humano”, un error puede ser positivo, porque te permite conexión con tu público. La gente no quiere escuchar a alguien que sea “perfecto”; se relacionará mucho más fácilmente con alguien que sea real.

2. Visualización: si puedes verte, puedes hablar en público.

Los ganadores en todos los aspectos de la vida tienen esto en común: practican la visualización para lograr sus objetivos. Los vendedores se ven a sí mismos cerrando el trato; los ejecutivos se imaginan desarrollando nuevas empresas; los atletas cierran los ojos y se imaginan ganando, bateando un jonrón, haciendo un gol o rompiendo ese récord de sus sueños. Lo mismo ocurre al hablar en público.

Si has participado en nuestro programa de entrenamiento, ya sabes cómo controlar la ansiedad. La mejor manera de luchar contra la ansiedad y convertirte en un orador más cómodo, es practicar en un lugar donde nadie más pueda verte: tu mente. En la mente, se ganan o se pierden las batallas antes de salir al campo. Si te visualizas de manera constante, tu mente se acostumbrará a la perspectiva de hablar en público, y muy pronto, superarás cualquier sentimiento de ansiedad.

3. Disciplina: la práctica hace a la perfección.

Tu objetivo no es ser un orador público perfecto. No existe tal cosa. Tu objetivo es ser un orador público eficaz. Como cualquier otra actividad en la vida, se necesita práctica. A menudo damos por descontada la comunicación porque hablamos con la gente todos los días, pero cuando tu vida profesional está directamente relacionada con tu desempeño frente a un grupo, debes prestarle la misma atención con que lo hace un atleta profesional. Recuerda, incluso los grandes campeones del deporte practican todos los días. ¡Nos vemos en la sala de entrenamiento!

¿Quieres aprender más sobre hablar en público?

www.cursodeoratoria.com

Mike Cellamare

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