colombia

Joan Subirats en uno de sus artículos titulado “Reivindicar o Ser” basándose en el documental “El Espíritu del 45” de Ken Loach, expone cómo las personas sobrevivientes a la segunda guerra mundial lograron consolidar las estructuras políticas que hoy día se conocen, acompañadas del reconocimiento de una amplia gama de derechos (sufragio universal, pluralidad de partidos, entre otros), pero que a partir de ahí le entregaron su confianza a la clase política y abandonaron la función que ellos mismos debían ejercer, es decir: el control sobre la cosa pública y una participación más activa en la misma.

De igual forma sucedió acá en Colombia, toda vez que después del movimiento juvenil de la Séptima Papeleta y la consecución de la Constitución Política de 1991, los colombianos entraron en un periodo de inacción, dejaron que la clase política, el narcotráfico, el paramilitarismo y las guerrillas generaran alianzas que infiltraron todas las instituciones y llevaron a este país a ser uno de los que mayor corrupción y desigualdad posee.

La mayoría del pueblo ha sido testigo y cómplice, así no lo quiera reconocer de todas las atrocidades que se han cometido en estos territorios, y que muy detalladamente se encuentran expuestas en diferentes publicaciones bibliográficas o investigativas; porque nosotros somos los únicos que les hemos entregado el poder una y otra vez a esos supuestos “representantes del interés general” y no hemos sido capaces de quitárselos.

la razón de eso es una sola: les piden a los políticos que le den prevalencia al interés general, solucionen problemas colectivos mediante políticas públicas y dejen a un lado el interés particular; pero los ciudadanos deciden votar por aquel candidato que le ofrezca una solución a su necesidad inmediata y abandonan el interés general que siempre están alegando; por lo tanto si el colectivo electoral no es capaz ni siquiera de hacer un sacrificio al bien inmediato, ya es un traidor de sus valores y del futuro de Colombia.

En Colombia existe un dicho el cual utilizan para defenderse de estas acusaciones: “las personas votan con hambre”, y seguirán votando con hambre si no deciden hacer ese pequeño sacrificio y votan con conciencia; en un Estado Social de Derecho los ciudadanos deben participar activamente, estar pendientes de lo que hace cada político, que ejerzan un verdadero control por medio de las instituciones creadas, que observen los debates en el congreso los cuales son públicos y televisados, se necesitan ciudadanos que no sólo se dediquen a hacer simples acusaciones mientras le dejan la responsabilidad a otras personas, y salgan a alzar su voz para derrotar la corrupción masiva que hay en este país.

Actualmente se puede decir que existe una buena gama de líderes como lo son: Gustavo Petro, Claudia López, Jorge Robledo, entre otros; pero dos de ellos no contaron con el apoyo del electorado; luego entonces ¿es culpa de ellos o de nosotros? Una pregunta sobre la que todos deben de reflexionar. En los últimos años el internet y las redes sociales han sido una luz que ha iluminado el entramado político, en donde ya hay acceso a informaciones que antes eran prohibidas, se pueden hacer más movilizaciones, expresar opiniones y así lograr conseguir una mejor Colombia; es hora de que los colombianos, sobre todo la juventud se empodere de la actualidad política y decidan realizar un cambio trascendental, porque se tienen las herramientas, se tienen los medios y se tiene el tiempo.

Fredy Socarras

¡Compártelo en tus Redes!