El Sevilla, en caída libre en el tramo final del campeonato
By Gabrielcorbachobermejo [CC BY-SA 3.0], from Wikimedia Commons

​Los efectos colaterales al adiós de Monchi como director deportivo son cada vez más visibles en el Sevilla. El conjunto andaluz aún puede salvar la temporada con la Copa del Rey, pero ni un título serviría para cubrir las carencias de un equipo cada vez más alejado de la imagen de su época más dorada. Los andaluces navegan sin rumbo por LaLiga Santander y están al borde de la eliminación en la Champions League tras caer con el Bayern de Múnich en la ida de los cuartos de final por 1-2.

El Sevilla no es el que era. El equipo, que era la envidia de España y Europa entera por su facilidad para encontrar talento desconocido, empieza derretirse como un gigante con pies de barro. La última derrota ante el Celta de Vigo viene a confirmar que el bloque no carbura y que cada vez está más lejos de las plazas europeas. El conjunto hispalense, que es séptimo, encadena cuatro jornadas seguidas sin ganar y corre el riesgo, a este ritmo, de no finalizar el curso ni entre los diez primeros. La clasificación está muy apretada y los rivales directos irradian mayor positivismo dentro del terreno de juego. Es el caso del Villarreal, con el que se enfrenta el 14 de abril en el Sánchez Pizjuán y ante el que las cuotas pronostican un choque muy parejo. Dentro del campo, no se sabe ya muy bien a qué se juega. El estilo tan característico del pasado está desapareciendo poco a poco y consigo el gran objetivo de la temporada. El reto de finalizar en los puestos de Champions League quedó descartado hace tiempo, pero de ahí a la regularidad actual hay un mundo.

Desde la temporada 2002/2003 en que acabó en décimo lugar, la peor clasificación liguera del Sevilla ha sido un noveno puesto, que consiguió tanto en la 2011/2012 como en la 2012/2013. Sin rumbo, va directo a firmar su peor registro desde que regresase a Primera División en 2001. Hay síntomas de crisis en el vestuario que pueden terminar por explotar en cualquier momento. Nolito dio alguna pista hace unos días. El extremo, como la mayoría de sus compañeros, no entendió la destitución de Eduardo Berizzo. Apenas se tuvo paciencia con el argentino al ser cesado cuando el Sevilla iba quinto. Desde su salida, la cosa ha ido a peor en LaLiga porque de no ser por la Copa del Rey, el Sevilla tendría complicado disputar competición europea alguna el curso venidero.

El comodín de la Copa del Rey

La final del próximo 21 de abril ante el Barcelona minimiza los efectos de la crisis, aunque no los cubre en su totalidad. El Sevilla se enfrentará al mejor bloque del viejo continente en estos momentos, por lo que o da un salto de calidad o tendrá muy complicado romper los pronósticos. Sabe en primera persona la dificultad que entraña enfrentarse al Barça con un título en juego. Hace tres ediciones, el actual rey de copas, le superó por un 2-0 con un tanto de Jordi Alba y otro de Neymar en la prórroga. Por entonces, el Sevilla era mucho más competitivo de lo que es ahora, visto lo visto en LaLiga.

A doble partido las opciones serían mayores. En este formato de competición, el Sevilla se crece y muestra una cara que está brillando por su ausencia en LaLiga. Los hispalenses han dado muestras de su capacidad para crecerse en 180 minutos, eliminando a todo un Atlético de Madrid de la competición. También ha dejado fuera en la presente edición al Cartagena, el Cádiz y el Leganés, aunque esto entraba dentro de lo previsible.

Pendientes de la Champions

Ese mismo nivel de competitividad lo ha ofrecido en alguna ocasión en la Champions League. Que se lo pregunten al Manchester United. El Sevilla se cargó a uno de los favoritos por un global de 1-2 tras finalizar el primer duelo en el Sánchez Pizjuán por 0-0. Sin embargo, los errores infantiles y la falta de coordinación entre líneas propia de LaLiga se hicieron extensibles a la competición continental en cuartos. Los de Vincenzo Montella tiraron por la borda un tanto inicial de Pablo Sarabia con dos fallos individuales de Jesús Navas y Sergio Escudero, por lo que están virtualmente fuera porque dar la vuelta a una eliminatoria en Múnich es cuanto menos un reto de altura. Dicen los números que el Bayern encadena 20 partidos seguidos sin perder en casa, por lo que los andaluces perseguirán casi un imposible en Alemania.

Al menos Montella tendrá la oportunidad de formar su once de gala porque dispone para este partido de toda la plantilla, a excepción del danés Simon Kjaer. Los argentinos Gabriel Mercado y Joaquín Correa ya trabajan al mismo ritmo que sus compañeros, por lo que podrían salir de la partida ante los alemanes. Mercado se perdió la ida por molestias musculares y también estuvo ante el Celta. Parece totalmente recuperado y ocupará el lateral diestro por detrás de Navas, quien podría jugar como extremo como lo hiciera también ante el Barcelona.

Sin aportación de los fichajes

El italiano está exprimiendo a sus hombres más importantes en este tramo del curso porque los fichajes de invierno no están funcionando. El acierto infinito en materia de altas se ha marchado con Monchi y su equipo de trabajo, errando los andaluces en sus incorporaciones invernales. Sandro Ramírez y Roque Mesa aterrizaron para ser dos hombres importantes en el esquema de Montella, pero su aportación ha sido residual hasta el punto de desaparecer los dos de las convocatorias. Solo se salva de la quema el mexicano Miguel Layún, quien ha rendido cuando le ha tocado salir de inicio.

El mediocentro, un viejo deseo de la directiva, no es el mismo jugador que estuvo cerca de recalar en el club hace dos veranos cuando era el faro sobre el que giraba el juego de Las Palmas. Fichó a principios de temporada por el Swansea de la Premier League, pero no tuvo la regularidad esperada en Inglaterra y se pensó de nuevo en él para que dosificase a Ever Banega. Su trayectoria como sevillista se resume en 67 minutos de juego entre los encuentros ante el Eibar y Las Palmas para no volver a vestirse de corto. Existe una opción de compra al final del campeonato, aunque el propio jugador ya ha manifestado que no está por la labor de seguir en estas condiciones de ostracismo.

Su continuidad, como la de Sandro, depende en gran medida de Montella. El actual técnico está lejos de tener el puesto asegurado. La puerta al cambio de proyecto está abierta, como afirmó recientemente Óscar Arias en una entrevista al diario ‘Marca’. La sombra de Monchi es muy alargada y el no acabar entre los seis primeros podría costarle el puesto a Montella y a él mismo. El director deportivo habló claro en el citado medio y aseguró que todo lo que sea finalizar por detrás del sexto sería un ‘fracaso’. A nivel de presupuesto, solo el Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid superan al Sevilla actualmente, por lo que no hay excusas para figurar por detrás del Valencia, el Real Betis y el Villarreal, como ocurre a falta de siete jornadas para la conclusión del campeonato liguero.

¡Compártelo en tus Redes!