Cómo los sueños influyen en nuestro estado de salud

Desde las aterradoras pesadillas hasta los sueños más plácidos y alegres, todas las manifestaciones mentales mientras dormimos podrían tener cierto significado.

Más allá de las tradicionales interpretaciones de Freud, los sueños están comenzando a ser usados por la medicina porque podrían conducir a la detección de algunos trastornos de salud.

Para la ciencia, los sueños siempre han sido un misterio, incluso ha desestimado su valor en muchas ocasiones. Pero ahora una nueva tendencia en la medicina vuelve a recobrar su valor al considerar que estos pueden llegar a suministrar algunas pistas vitales sobre la salud, además podrían generar alertas tempranas de las condiciones antes de que los síntomas físicos aparezcan.

Se conoce que una persona puede llegar a tener entre 5 y 56 sueños cada noche, pero solo recuerda 2 ó 3 por semana. La rázón es que un sueño se recuerda si la persona despierta en medio de él, y si continúa durmiendo cuando éste concluye, se olvidará del sueño para siempre.

¿Por qué tenemos pesadillas?

Algunas veces pueden ser ocasionadas por los beta-bloqueadores, medicamentos recetados para controlar la presión arterial y que se caracterizan por producir “sueños repulsivos”, indicó el experto en sueño de la Universidad de Loughborough (Reino Unido), el profesor Jim Horne.

Otra causa podría ser las enfermedades cardíacas. Según un estudio publicado en Journal of Medicine, quienes presentan un ritmo cardíaco irregular son 3 veces más propensos a tener pesadillas, y para aquellos que sufren de dolor en el pecho la tendencia se hace 7 veces mayor.

Pero también las pesadillas pueden ser una señal de inminente migraña: una investigación descubrió que esta condición a menudo es precedida por malos sueños donde se experimenta ira y agresión.

Cuando soñamos más de lo habitual

Una posible causa sería sentir demasiado frío o calor durante la noche, circunstancia que hará despertar y fijará el sueño en la memoria, señaló el Dr. Horne. El período hormonal de la mujer puede también ser el causante de más sueños.

Situaciones de estrés generalmente relacionadas con dificultades laborales o problemas familiares suelen provocar interrupciones constantes del sueño, factor que coincide (según Freud) con la experiencia onírica como soñar con piojos, que representa comúnmente una idea latente de preocupación e implica recordar aún más los sueños.

Soñar que nos atacan

Las probables causas serían indicios tempranos de Alzheimer o el mal de Parkinson, explica el Dr Nicholas Oscroft, del Hospital de Cambridge (Reino Unido). “Es una seria señal de enfermedades como el Alzheimer, y algunas veces pueden aparecer hasta 10 años antes que otros signos, como la pérdida de la memoria“, afirmó el especiallista.

Sueños que no dejan dormir

Cuando despertamos de manera abrupta y con frecuencia suele ser consecuencia de haber comido en exceso la noche anterior. Las personas con depresión o con niveles muy altos de estrés parecen soñar y despertar reiteradamente durante la noche, dijo el profesor Horne.

Sueños absurdos

Es probable que sean culpa del consumo de alcohol, que afecta el comportamiento del cerebro y de algún modo hace soñar con cosas extrañas, indicó Horne. Otro factor son las infecciones, “cualquier tipo de infección aumenta la cantidad de sueño de ondas lentas que tenemos” dice el Dr. Patrick McNamara, de la Universidad de Boston. “Esto debido a que la profundidad del sueño cambia por la actividad inmunológica del organismo. Sustancias como los antibióticos pueden también desatar sueños vividos”, explicó. Estos medicamentos alteran los niveles de la acetilcolina, un neurotransmisor responsable en gran parte del control de los sueños.

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