Desde una perspectiva evolutiva, generalmente nos atraen aquellas personas que percibimos como “lindas”, esas que guardan simetría en sus rostros o tienen ojos grandes, porque se tienden a relacionar con una buena genética. Y buenos genes significa bebés sanos.

Pero no contar con esa apariencia física, no quiere decir que se esté condenado a la soledad. El diario ‘The Independent’ ha publicado una serie de técnicas para parecer más atractivo, que no necesariamente están reguladas por la biología.

Pasar momentos en grupos

Nos podemos ver mejor estando en compañía de nuestros amigos, afirman los psicólogos. El fenómeno, denominado como ‘efecto cheerleader‘, ocurre porque el cerebro humano tiende a analizar los rostros de las personas en grupo en vez de verlos de forma individual. Esto favorece a las personas con rasgos físicos menos atractivos.

Esperar hasta el cierre

En un informe de 1979, científicos de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos, citan varios estudios que demuestran que en un ambiente de bar, las personas del sexo opuesto son vistas como más atractivas cuando “el tiempo de decidir si van a interactuar con ellas se reduce”.

Otro estudio más reciente de 2010 confirmó lo anterior: los clientes de un bar fueron vistos significativamente más atractivos al momento del cierre del lugar, pero solo si los observados no estaban en una relación.

Más sonrisas

La corteza orbitofrontal medial, que es la misma zona del cerebro que se estimula cuando las personas reciben una recompensa, se activa cuando alguien ve una cara bonita. Luego de varios análisis con escáneres cerebrales, un grupo de científicos demostró que esta respuesta “mejoró cuando se mostraba una reacción facial sonriente”.

Además los investigadores británicos aseguran que una dentadura blanca con espacios uniformes hace parecer a una persona más atractiva, quizás porque es una señal de buena salud, y en las mujeres de buena fertilidad.

Vestir de rojo

El rojo es color de corazones, rosas y, al parecer, de amores. El bien estudiado “efecto rojo” sugiere que tanto hombres como mujeres sienten mayor atracción por las personas del sexo opuesto que visten de rojo.

En parte, esto podría deberse a la asociación durante siglos de este color con la realeza, y ahora lo relacionamos con el poder. Sin embargo, la respuesta para las mujeres puede ser más biológica. Por ejemplo, las hembras de chimpancés y babuinos se enrojecen visiblemente al llegar a la etapa de ovulación, dando a los machos la indicación.

Cambiar el tono de voz

Un papel clave en el tema de la atracción lo juega también la forma en que hablamos. Un estudio del University College de Londres (Reino Unido) descubrió que un tono de voz más agudo en las mujeres las hace ver más atractivas, ya que indica que tienen un cuerpo más pequeño. Por el contrario, los hombres deben tener una voz profunda con un toque susurrante, lo que indica que su cuerpo es grande pero sus niveles de agresión son bajos.

Un buen sentido del humor

Tanto hombres como mujeres prefieren elegir para su relación a parejas que tengan un buen sentido del humor. Un estudio del Westfield State College (Reino Unido) encontró que cada sexo valora el humor de forma distinta. Mientras que ellas prefieren a los hombres que las hace reír, ellos se sienten más atraídos por las mujeres que ríen de sus propios chistes (no les importa casi el ingenio de una mujer).

“El efecto de un gran sentido del humor en la atracción de la mujer podría explicarse en parte por el hecho de que las personas divertidas son vistas como más sociales e inteligentes, cosas que las mujeres buscan en una pareja”, explica en un artículo el psicólogo evolucionista Gil Greengross.

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