Muchos creerán que el rosa cuarzo marcó la tendencia en colores durante 2016, pero ¿por qué seleccionar un único tono cuando se pueden utilizar todos? Es indiscutible, la nueva tendencia es el degradado de colores, tal cual como lo señaló a finales del año pasado la revista cultural ‘Wired’.

Desde el año 2013 el Instituto Pantone del Color había advertido acerca de la importancia que iba a tomar esta clase de colores en los años posteriores. “Nosotros lo vimos venir”, asegura la vicepresidenta de la organización, Laurie Pressman.

Y ocurrió tal cual. Inicialmente como tendencia capilar: sombreados, mechas californianas y diferentes técnicas o tratamientos que diversificaban las tonalidades del cabello.

Ahora el degradado de colores, conocido también como ‘ombré‘, ha llegado al ámbito tecnológico impulsado principalmente por el Marketing Digital y sus modernas estrategias de comercialización en medios digitales.

En múltiples aplicaciones se puede observar la presencia de este patrón, como en la red social Instagram, Boomerang, Hyperlapse, Layout y en el servicio ‘streaming’ de música Pandora; también en muchos de los diseños de las apps desarrolladas para el sistema iOS10.

Degradado de colores en diseño de aplicaciones.
Imagen de www.wired.com

El degradado de colores en la Web

Pero no se trata de una tendencia marcada solo para las aplicaciones, pues se puede apreciar igualmente en sitios web como Airbnb, Spotify o Stripe de los que incluso, empresas como Sistemas Nica, una de las mejores agencias de diseño web Nicaragua, han tomado como modelos para el desarrollo profesional de nuevos proyectos en la Red.

No existe una respuesta concreta a este fenómeno. Algunos indican se debe al comportamiento cíclico de las modas. “Supongo que tiene que ver con la nostalgia de la época de los 70 y 80”, explica el diseñador gráfico Hamish Symth. “El ‘ombré’ actual es similar al de los juegos de video y a los gráficos de aquellos tiempos”, asegura.

Hasta la misma ciencia ha intentado dar una explicación a esta preferencia: “Las cosas suaves se perciben como seguras”, dice el profesor Stephen Palmer, psicólogo experto en percepción visual de la Universidad de California en San Diego. Los tonos degradados son suaves y podrían facilitar su observación al cerebro humano: “Diferentes estudios han demostrado que a las personas les gusta las cosas que son más fáciles de procesar”, indica Palmer.

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