El valor de la responsabilidad social

Durante los últimos años, los medios de comunicación y las redes sociales han hecho más conocidos términos como: sostenibilidad, desarrollo humano, energías limpias, medios alternativos de transporte, cambio climático, globalización, energías renovables, entre otros.

Aunque ha sido un buen esfuerzo y una iniciativa adecuada, no es tan obvio que estos términos están relacionados con la responsabilidad social, que son todas las acciones para que las actividades de las organizaciones tengan repercusiones positivas en la sociedad, basados en principios, valores, normatividad, leyes y su autorregulación.

El mundo está interconectado no solo por la tecnología sino por las acciones de los seres humanos, cada actividad que se realiza tiene un impacto individual o colectivo, positivo o negativo, por esto, aportar en el mejoramiento y construcción de una mejor sociedad está vinculado con todas las personas.

En la actualidad, algunas ciudades en el mundo, tienen en sus agendas el compromiso con la sostenibilidad, en el cual se contemplan políticas públicas para la mitigación y adaptación al cambio climático, modernización del transporte público a través de nuevos modos y tecnologías limpias, además de planes y proyectos para fomentar el turismo sostenible y en general acciones para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

En este mismo sentido, las entidades públicas deben direccionar sus actividades para favorecer a la comunidad siguiendo los principios de los derechos humanos, laborales, medioambientales y de lucha contra la corrupción, y las empresas privadas se modernizan para ser competitivas en el mercado y consolidarse no solo económicamente sino socialmente, promoviendo acciones que busquen el bienestar común en la construcción de una mejor ciudad y un mejor país.

Por lo anterior, gobierno y empresas realizan campañas de responsabilidad social que se caracterizan por establecer políticas y prácticas que promuevan el bienestar de las personas,  a través de cumplir integralmente con la misión de la entidad o empresa, tanto en lo interno, como en lo externo, considerando las expectativas de todos sus participantes en lo económico, social o humano y ambiental, demostrando el respeto por los valores éticos, las personas, las comunidades y el medio ambiente y para la construcción del bien común, sus metas empresariales son compatibles con el desarrollo sostenible.

Es así como organismos internacionales coo Naciones Unidas, promueven acciones de responsabilidad social que invitan a que las empresas valoren el impacto de su accionar en la sociedad, en los trabajadores y en el medio ambiente. Muestra de ello es el Pacto Global que consiste en una iniciativa para promover la responsabilidad social en áreas específicas como: Derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y anticorrupción.

Según la ONU, el Pacto Global es: ”Un marco de acción que facilita la legitimación social de los negocios y los mercados. Aquellas organizaciones que se adhieren al Pacto comparten la convicción de que las prácticas empresariales basadas en principios universales contribuyen a la generación de un mercado global más estable, equitativo e incluyente, y que fomenta sociedades más prósperas. Tiene presencia en más de 130 países y cuenta con aproximadamente 12.900 organizaciones adheridas en el mundo, por esta razón, se constituye en la iniciativa de ciudadanía corporativa más grande del mundo”.

La responsabilidad social tiene grandes beneficios para las empresas y la sociedad en general como: ayuda a mejorar el modelo productivo de la empresa, promueve valores como la tolerancia, el respeto, la solidaridad, la inclusión, la defensa de los valores humanos, etc., vincula mejores trabajadores, afianza la fidelidad de los clientes, posicionamiento de marca, hace sostenible el negocio a largo plazo, genera una buena reputación de la empresa en el mercado, ayuda a conservar el medio ambiente así como los recursos naturales promoviendo el desarrollo sostenible, entre otros.

El valor de la responsabilidad social es entender que un mundo mejor se construye a partir de la participación de todos, con acciones como preservar los recursos naturales, el respeto a la diversidad, reducir las desigualdades sociales, fomentar el desarrollo sostenible y educar en principios y valores.

Janeth Franco Silva

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