Actualmente es común estar cambiando de trabajo cada poco tiempo y no tener una estabilidad económica en un puesto fijo que dure varios años o incluso toda una vida, por lo que no podemos saber con exactitud de cuánto dinero vamos a disponer en un plazo de 12 o 24 meses vista. Por ello es frecuente encontrarse en ciertos momentos de la vida con un buen excedente de dinero, mientras que en otros tiempos, se tengan ciertas limitaciones económicas y requisitos que son difíciles de cumplir.

Afortunadamente, algunos negocios financieros han sabido adaptarse a esta nueva forma de vida y han diseñado una eficaz herramienta que permite a cualquier persona acceder a un importe comedido de financiación que podría resolver cualquier circunstancia difícil que surgiera en un momento determinado.

Esta herramienta financiera es popularmente conocida como micropréstamos. Tal como la palabra nos sugiere, estamos hablando de un préstamo financiero de una cantidad más reducida de lo común y, por ende, se entiende que con una intención de devolución más corta.

Como no todo el mundo tiene a su disposición una persona a la que pedir dinero cuando surge la necesidad (aunque sea poco), los micropréstamos precisamente ofrecen esta alternativa: conseguir una pequeña suma de capital para hacer frente a un gasto necesario inmediato y luego disponer de un plazo adecuado (conforme a nuestros ingresos) para poder devolverlo satisfactoriamente.

En qué situaciones supone una ventaja adquirir un micropréstamo

¿En qué situaciones supone una ventaja adquirir un micropréstamo?

Existen escenarios dispares en los cuales un micropréstamo podría ser una solución. También hay que tener presente una serie de factores para que el micropréstamo no se convierta en un lastre, aunque si tenemos en cuenta una serie de posibilidades que veremos a continuación, podremos sacar provecho de este tipo de financiación

1. Dificultades por rating financiero o impago

Si en el pasado hemos realizado acciones que nos han impedido devolver los préstamos, es posible que varios bancos nos hayan tachado de su lista de clientes fiables a la hora de concedernos un préstamo. Lo mismo ocurre cuando hemos dejado de pagar alguna factura y hemos caído en el Registro de Aceptaciones Impagadas, más comúnmente conocido como RAI.

De hecho, es posible que nuestra situación haya cambiado radicalmente y todo aquello que ocurrió en el pasado fuera resuelto satisfactoriamente. Pero estas “manchas” en nuestro expediente a veces quedan grabadas por largo tiempo y muy probablemente nos complicarán la existencia cuando necesitemos un préstamo inmediatamente.

Realizar el ejercicio de limpiar nuestra reputación financiera puede resultar una tarea larga y tediosa en la que debemos estar aportando documentación, hablando con abogados o con empresas especializadas que nos ayuden a librarnos de esta carga. Por el contrario, los micropréstamos suelen ser una alternativa que nos permitirá acceder de manera inmediata al crédito que necesitamos pese a nuestra compleja situación.

2. Necesitamos una cantidad reducida en poco tiempo

Muchas veces el trámite que supone tener que ir a un banco para solicitar un crédito es mucho más largo que el tiempo que disponemos para realizar el pago de una dificultad económica que estamos enfrentando.

Si necesitamos una cantidad relativamente pequeña, como por ejemplo 6.000 euros, puede ser un error ir a un banco porque, aunque quizá podamos reducir algo en costes, nos van a hacer perder demasiado tiempo.

Necesitamos una cantidad reducida en poco tiempo

Si solo tenemos un par de días para pagar una deuda (por ejemplo, la electricidad), es evidente que necesitamos el dinero de manera inmediata para no quedarnos sin luz.

Lo mismo ocurre si estamos planificando un viaje con una muy buena oferta entre manos en la que nos ahorramos el 50% del coste total y necesitamos una cantidad de dinero de la que ahora mismo no disponemos. Podemos hacer un cálculo muy sencillo para darnos cuenta que nos vamos a ahorrar más dinero si adquirimos un micropréstamo rápido y nos aprovechamos de dicha oferta de pago por adelantado, que si dejamos pasar el tiempo o el banco tarda varias semanas en finalmente concedernos el crédito que necesitábamos.

Los microcréditos suelen tener la peculiaridad de que se conceden en apenas unas horas en la mayoría de los casos.

3. Lanzamiento de un negocio

Si se nos ocurre o nos proponen una idea de negocio fantástica pero no tenemos dinero para lanzarla, ¿qué opciones tenemos?

Podemos ir al banco a pedir un préstamo para realizar esa idea de negocio, pero las probabilidades de que nos lo concedan son completamente nulas. Generalmente, los bancos necesitan ver una trayectoria de negocio para asegurarse de que ya ha generado beneficios en el pasado y que la devolución del dinero que te presten está casi garantizada.

En este caso los micropréstamos pueden ser una clara ventaja para poder lanzar nuestra idea sin tener que estar dando explicaciones. Si tenemos claro que la idea va a funcionar con seguridad y solo necesitamos algo de dinero para empezar, ¿por qué debe interponerse una entidad financiera en nuestro camino?

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