Las vitaminas comunes podrían aumentar el riesgo de cáncer de pulmón

En un estudio realizado por la Universidad Estatal de Ohio, encontraron que los hombres, y especialmente los que fuman, parecen ser más propensos a desarrollar un cáncer de pulmón si toman dosis altas de las “vitaminas B6 y B12”.

Los hombres que tomaban estos suplementos vitamínicos, el riesgo de cáncer de pulmón era de casi el doble. Pero para los hombres que fumaban, el riesgo era entre 3 y 4 veces más alto, encontró el estudio.

Theodore Brasky, autor principal del estudio y profesor asistente de investigación, dijo, “Para prevenir el cáncer de pulmón no se deberían tomar dosis altas de B6 y B12 , sobre todo los hombres, y menos los hombres fumadores”

Pero lo extraño del estudio es que tampoco está claro, y el por qué solo los hombres y los hombres que fuman en la actualidad parecen tener un riesgo mayor adicional.

Algunas organizaciones que comercian y representan a la industria de las vitaminas desaconsejan y dicen que no den demasiada importancia al estudio.

Según el Instituto Nacional de la Salud (NIH) de EE. UU. dice que la mayoría de las personas de Estados Unidos obtienen la suficiente vitamina B6, y B12 a partir de su dieta. Y que solo algunas personas con ciertas afecciones de salud podrían necesitar suplementos vitamínicos.

Algunos grupos, como las personas mayores y los vegetarianos, podrían tener una deficiencia y podrían necesitar suplementos. La vitamina también podría provocar interacciones con los medicamentos.

Algunas fuentes dietéticas de vitamina B6 y B12 los encontramos en los cereales fortificados y los alimentos ricos en proteínas.

En el estudio incluyeron a más de 77,000 adultos, de entre 50 a 76 años de edad, todos del estado de Washington. Los participantes fueron reclutados en el 2000 al 2002, y respondieron preguntas sobre su consumo de vitaminas a lo largo de los últimos 10 años.

Los investigadores encontraron que un poco más de 800 de los voluntarios del estudio desarrollaron cáncer de pulmón a lo largo de un seguimiento promedio de 6 años.

Aún así en el estudio no se encontró ninguna señal ni un vínculo entre el folato (un tipo de vitamina B) y el riesgo de cáncer de pulmón. Así como tampoco pareció afectar a las mujeres los suplementos de las vitaminas B6 y B12.

Pero “encontramos que los hombres que tomaban más de 20 miligramos al día de B6 de promedio a lo largo de 10 años tenían un riesgo un 82 por ciento más alto de cáncer de pulmón que los hombres que no tomaban las vitaminas B de ninguna fuente”, dijo Brasky.

Los hombres que tomaban más de 55 microgramos al día de B12 tenían un aumento del 98 por ciento en el riesgo de cáncer de pulmón en comparación con los hombres que no tomaban vitaminas B”, señaló.

Y los hombres que fumaban y consumían niveles altos de vitaminas B tenían entre 3 y 4 veces más probabilidades de desarrollar un cáncer de pulmón, añadió.

“La B6 se vende normalmente en tabletas de 100 mg (miligramos). La B12 se vende con frecuencia en tabletas de 500 mcg (microgramos) y 3,000 mcg”, comentó Brasky.

La mayoría de los multivitamínicos incluyen el 100 por ciento del consumo diario recomendado en EE. UU., que es menos de 2 mg al día para la B6 y 2.4 mcg al día para la B12.

“Las personas deberían preguntarse si realmente necesitan tomar 1,200 veces la cantidad del consumo diario recomendado de una sustancia. Simplemente no hay un respaldo científico para estas dosis”, dijo.

Sin embargo no hay una conexión, y no está claro el modo en que las vitaminas podrían influir en el riesgo de cáncer, dijo Brasky, “aunque quizá tenga algo que ver con el modo en que las vitaminas interactúan con las hormonas masculinas”.

Paul Brennan, jefe de la sección de genética de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (International Agency for Research on Cancer), dijo que el estudio parece ser válido.

Pero los hallazgos se entraron en conflicto con las investigaciones reciente realizada por su grupo, publicada el 22 de julio en la revista Journal of the National Cancer Institute. Donde se publicó que no encontró ningún vínculo entre los niveles altos de vitamina B6 en la sangre y el cáncer de pulmón ni en las personas en general, en concreto en los hombres.

Si acaso“, dijo Brennan, “encontramos un pequeño efecto protector que era más aparente en los hombres”.

Aun así, Brennan añadió que “claramente no hay evidencias de que estas vitaminas tengan un efecto protector sustancial. Los fumadores que estén tomando estas vitaminas deberían dejar de fumar“.

El Dr. Eric Bernicker, oncólogo torácico en el Hospital Metodista de Houston, se mostró de acuerdo con ese consejo y dijo que el estudio apunta a un riesgo mayor de cáncer de pulmón con unas dosis más altas.

“Hay una fuerte creencia de que las vitaminas nunca hacen daño. Como en gran parte de la nutrición, la cuestión es más compleja que eso”, dijo Bernicker.

En una declaración, Duffy MacKay, vicepresidente del Consejo de Nutrición, (Council for Responsible Nutrition), un grupo comercial de la industria de las vitaminas, animó a los consumidores. “A resistir la tentación de dejar que los titulares sensacionalistas como los del nuevo estudio alteren su consumo de vitaminas B”.

Según MacKay, “los numerosos beneficios de las vitaminas B de los alimentos y los suplementos dietéticos (como la mejora de la cognición, la salud cardiaca y los niveles de energía) están bien establecidos”.

Además, dijo MacKay, el estudio tiene limitaciones. Entre otras cosas, requirió que los participantes deberían de recordaran lo que habían consumido a lo largo de 10 años.

El estudio fue publicado el 22 de agosto en la revista Journal of Clinical Oncology.

Verónica Lópon

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