Vivir con menos es posible (solo hay que saber cómo)

Vivir con menos es posible (solo hay que saber cómo)

Tener un salario fijo y una paga que llega todos los meses es el primer paso para organizar el dinero que tienes para comenzar a hacer cosas en tu vida. Si en la casa hay varios sueldos, la tranquilidad es doble y se multiplican las posibilidades donde poder gastar el dinero. Pero un día, sin más, llega una crisis que tira el castillo de naipes por el suelo, ya sea por un despido o por la necesidad de invertir el tiempo en otra cosa, como en un nuevo proyecto personal. ¿Qué sucede con la economía familiar en ese momento? ¿Dejamos que llegue el caos y se venga todo para abajo o cogemos el toro por los cuernos y nos reestructuramos la vida?

Vivir con menos es posible y no hace falta hacerlo sacrificando todo lo que antes te gustaba. Solo hay que conocer unos pequeños trucos, que tenemos a la alcance de la mano, para poder seguir adelante en los momentos en los que, por la razón que sea, generemos menos ingresos.

Cambia el chip

El primer paso para que el ahorro llegue a buen puerto es que cambiemos nuestra forma de pensar y aprendamos que nuestra vida no va a ser menos interesante porque dejemos de hacer algunas de las cosas que antes hacíamos, ni por empezar a ingresar menos dinero. El sentimiento de culpa o ansiedad que podemos sentir en momentos de cambio puede ser contraproducente con nuestro propósito, nublando nuestra mente y apartando nuestras energías de nuestro objetivo. Nuestra forma de gastar es bastante conductual, lo que significa que nos acostumbramos a unos hábitos de gasto basados, muchas veces, en lo que nos inspira la gente que tenemos alrededor. Lo primero es cambiar esos hábitos, reestructurarlos y suplirlos por otros para acostumbrarnos a que nuestra vida sea de otra forma.

Cambiar nuestra forma de pensar es el primer paso que podemos dar hacia nuestro camino para el ahorro. Y tranquilidad, no estamos solos en nuestros propósitos, la posibilidad de estar en un mal momento económico puede llegarle a cualquiera. Tanto es así, que incluso algunos bancos ya ofrecen servicios de descubierto para cuando sus clientes no tengan saldo suficiente en la cuenta. Así que, aprendamos antes lo que hay que hacer para que no sea necesario acudir a uno de estos servicios.

El ahorro

Llevar la economía familiar es un arte, un malabarismo constante en el que, con lo que tenemos, debemos lidiar siempre con los mismos frentes independientemente de lo que ingresemos. Los españoles tenemos que aprender de los japoneses que nos llevan décadas de ventaja en el ahorro gracias al libro de cuentas que han inventado llamado Kakebo. Su método, simplemente, consiste en apuntar en un cuaderno todo lo que gastamos, de forma que, al visualizarlo, seamos conscientes de los gastos que conlleva nuestro día a día clasificándolos según tipologías.

Fuente: Inmofinan

Con todos los gastos delante y sabiendo el cómputo total a final del mes, podemos ser capaces de eliminar aquellos gastos superfluos y dedicar parte de ese dinero al ahorro. La base de esto es bien sencilla: para ahorrar de un 15% a un 20% al mes del salario, hay que planificarse desde el principio de mes. Aquellos que pretendan ahorrar con lo que les queda al final del mes les va a costar poder hinchar la hucha. Para los que no sean tan sistemáticos como para anotar todos sus gastos en un cuaderno, también es buena opción apartar desde el día 1 lo que se quiere gastar en las actividades de ocio y no pasarse de ese presupuesto.

A veces se gasta más de la cuenta en actividades que son de supervivencia. En ese caso, ha llegado el momento de utilizar nuevos recursos que pueden ayudarnos en nuestro día a día. Si en lo que se gasta mucho es en energía, quizá es hora de cambiar de compañía o poner bombillas de bajo consumo. También es bueno conocer cuánta electricidad consume nuestra casa y en qué, para saber cómo podemos disminuir el gasto.

Si el gasto viene en algo tan prioritario como la comida, también hay fórmulas que pueden aprenderse para comer por poco dinero. El primer paso sería organizarse el menú de toda la semana para comprar, únicamente, lo necesario y, después, aprender algunos hábitos de consumo para disminuir el presupuesto en el supermercado.

El ocio

El ahorro en ocio suele ser el que más ansiedad puede provocar porque, de muchas formas, conlleva un cambio en los hábitos sociales. Solo hay que saber cómo disfrutar del cambio y, para ello, hay que darle la vuelta a lo que sentimos y verlo todo como una oportunidad. Por ejemplo, eliminar un viaje programado puede ser una excusa para organizarte unas vacaciones en tu ciudad y visitar lugares que antes no has visto, como si fueras un turista más.

Las noches de ocio pueden trasladarse a las casas y los 9 euros de una entrada de cine se pueden reducir a los 1,90 por alquilar una película en la plataforma feelmakers; una noche entre amigos puede convertirse en una noche en el casino totalmente gratis gracias a las ofertas de algunas salas virtuales, como los 88 euros para jugar a la ruleta europea en 888 o una cena puede transformarse en una emocionante competición de varios platos. Pero si lo que se quiere es salir a cenar, siempre se puede echar un vistazo a los cupones descuentos de groupalia.  Simplemente, es cuestión de cambiar la forma de hacer las cosas, sin necesidad de dejar de hacerlas.

Aprender

Llevar una buena economía doméstica es cuestión de aprender, pero lo mejor es hacerlo desde edades tempranas. De hecho, se recomienda introducir a los hijos en la responsabilidad del ahorro desde niños para que adquieran los buenos hábitos que les acompañarán en la vida adulta. Para ello, se puede empezar enseñando lo que significa ahorrar abriendo una cuenta infantil para que, a partir de los 20, aprendan a ahorrar una cantidad fija de forma periódica en una cuenta ahorro.

Ahora, como adultos, el primer paso que debemos dar para aumentar nuestros ahorros de forma eficaz es cambiar los hábitos que nos han acompañado desde siempre, y estar abiertos para investigar y aprender de las nuevas formas para economizar que van apareciendo a nuestro alrededor.

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